| Alexander Solzhenitsin |
Conocí a Alexander Solzhenitsin cuando corría los años ochenta. Su Archipiélago Gulag lo encontré entre folletos y recortes de periódicos, literatura Samizdat, en el antiguo consulado soviético en Santiago de Cuba, al que iba con regularidad en busca de informaciones sobre la glasnost y la perestroika de Mijaíl Gorbachov.
Entonces, no podía siquiera imaginar que un día conocería el piélago castrista y viviría terribles momentos como vivieron los "soviéticos" en época del régimen estalinista.
En la Cuba de aquel tiempo, especialmente en la capital indómita, había un movimiento disidente creciente. Destaca la existencia de 5 representantes del Comité Cubano pro Derechos Humanos, un exiguo grupo del Movimiento 30 de Noviembre Frank País y la entidad pro amnistía Madres Seguidoras de Mariana, semilla de las actuales Damas de Blanco.